Profeta en su Tierra: la noche en que Mon Laferte triunfó en Viña del Mar
La Gaviota de Platino fue un premio para la niña de Gómez Carreño, para la artista que salió a posicionar su música, para el migrante que va a tierras lejanas en busca de su sueño y para la mujer que volvió a abrazar su origen sin pedir permiso.
Chile está lleno de historias de homenajes póstumos y reconocimientos tardíos, de vítores que llegan desde otros lados y de cierta envidia que recién nos permite reconocer el crecimiento de nuestros compatriotas.
La carrera de Mon Laferte está marcada por eso: reconocimientos internacionales que llegaron antes que el reconocimiento local. Y quizás el Festival Internacional de la Canción de Viña del Mar está tomando la buena costumbre de hacer homenajes en vida. Ya tuvo el honor con Myriam Hernández y ahora, con nuestra querida Mon Laferte.
De Gómez Carreño al mundo
Antes de los Grammy Latinos, antes de México, antes de los escenarios internacionales, estaba Gómez Carreño. Ahí creció Mon. Ahí comenzó a cantar. Ahí soñó.
Ella mencionó el Festival de la Cebolla, una serie de festivales que se organizaban en los barrios y cuyos clasificados luego cantaban en la antigua concha acústica. Esa frase caló fuerte, porque nos lleva al pasado, a la nostalgia: al festival con la gente en el cerro, con las antorchas de verdad.
Lo que se vivió la noche del 26 de febrero de 2026 no fue solo música. Fue una obra escénica cuidadosamente construida: pausas dramáticas, silencios que dolían, miradas que desafiaban. Un show con estética femme fatale, sensual pero poderoso, vulnerable pero desafiante. Si fuéramos más nostálgicos, todos deberíamos tener ese DVD en nuestra colección.
Las canciones fueron coreadas de principio a fin. No era un karaoke masivo: era un rito colectivo. Era la Quinta Vergara devolviendo cariño, orgullo y respeto. Cuando llegó la Gaviota de Platino, el momento no fue solo protocolar: fue justicia poética. Fue decirles a los vecinos de Viña del Mar que los sueños se cumplen.
La Gaviota de Platino fue un premio para la niña de Gómez Carreño
Para la artista que salió a posicionar su música
Para el migrante que va a tierras lejanas en busca de su sueño y
Para la mujer que volvió a abrazar su origen sin pedir permiso.
Viña se rindió ante su propia hija
A veces hay que irse lejos para que tu propia tierra entienda lo grande que eres.
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